DSC_0190

Imprimir
PDF

Centro de Rubén Darío

El departamento Infantil del Colegio Canterbury, en el que nuestros alumnos disfrutan de sus primeros cuatro años en el centro, se encuentra actualmente ubicado en medio de una zona residencial tranquila del centro de Las Palmas de Gran Canaria, ocupando dos espacioso y luminosos chalets dotados de aulas modernas y perfectamente bien equipadas. A pesar de estar en un núcleo urbano, disfrutamos de una gran zona de recreo y esparcimiento. Nuestros alumnos reciben un menú equilibrado preparado con esmero, y especialmente para ellos, en nuestras dependencias de San Lorenzo.

En las etapas tempranas de la vida, consideramos que es esencial para los alumnos hablar y comprender un idioma antes de aprender a leer y escribir en el mismo. A los dos años de edad (K0), tenemos un único grupo de  “Teddies”, con un profesor y dos asistentes bilingües. Al cumplir los tres años, los alumnos se reparten entre cinco clases, con un máximo de quince alumnos por clase (K1), y a los cuatro años de edad, los alumnos se redistribuyen en cuatro clases, con un máximo de veinte alumnos por clase (K2). Al completar estos tres años, las clases se reorganizan en tres grupos, con un máximo de veinticinco alumnos por clase (K3). Nuestras clases de K0, K1 y K2 siguen las pautas del sistema educativo Británico para edades tempranas, que hemos adaptado para cubrir las demás necesidades inherentes de alumnos Españoles. Ya en K3, nuestros alumnos siguen el sistema curricular Británico, con el que continuaran en el departamento de Primaria del Colegio Canterbury. Entre ambos departamentos, infantil y primaria,  existe una estrecha colaboración y  trabaja en equipo utilizando  los mismos métodos y directrices.

En el Colegio Canterbury se pone un gran énfasis en enseñar Inglés a nuestros alumnos, con el fin de que puedan comprenderlo y hablarlo en las etapas más tempranas de su vida. Para ayudarnos a lograr este objetivo, disponemos de un profesor y cinco asistentes especializados en educación bilingüe.

Con nuestra filosofía intentamos conseguir que todos los alumnos participen y disfruten de las actividades que llevan a cabo, ya que un niño feliz estará mucho más abierto y predispuesto para el aprendizaje.  Una de las muchas maneras con la que intentamos alcanzar este objetivo es a través del refuerzo positivo, premiando y elogiando el buen trabajo, el comportamiento correcto, el esfuerzo, el civismo, etc.

Durante el año, los alumnos de cada clase participan en distintas actividades conjuntas ( “assemblies” ) en las que se entregan distinciones  y certificados. Todos los padres están invitados a participar y asistir a estas reuniones. Para estrechar la relación del Colegio Canterbury con los padres también celebramos eventos en Navidad, Carnaval y Día de Canarias. Los alumnos realizan con su clase visitas guiadas y excursiones relacionadas con las materias que están tratando en cada momento. Siempre animamos a padres y familiares para que nos acompañen en todas estas actividades, pasen en día con nosotros y nos ayuden en clase con manualidades, cocina o incluso leyendo un cuento.

El objetivo es que cuando nuestros alumnos nos dejen para continuar con su progresión académica, lo hagan en las mejores condiciones posibles, con actitud positiva, gran confianza en sí mismos y con curiosidad y ganas de desarrollar el potencial que les da su formación bilingüe.